Tomando la ruta nº 15 se encuentra Salsacate, situada al pie del cerro Cienaga.
Los primeros pobladores del lugar fueron los aborígenes que, al mando del Cacique Cusambich, llevaban a delante su cultura que era trasmitida y perpetuada en torno a ancestrales fogones. La colonización española produjo también la llegada de un nuevo nombre para el lugar. La particular acentuación con la que los pueblos aborígenes comunicaban su lengua produjo que los europeos designaran la región como Valle de las Campanas, aunque finalmente se impuso el nombre de Salsacate.Enclavada en la Región Noroeste de la provincia, esta tranquila localidad presenta su historia en cada uno de los senderos que la atraviesan. El alma aborigen que le dió nacimiento parece haber brindado a sus pobladores un legado de siglos de sabiduría; el respeto y aprovechamiento del entorno natural que los alberga. Así, llevando a delante un armonioso equilibrio, los productos típicos del lugar, la miel de excelente calidad, las nueces y pasas de higo, los quesillos y pelones, comienzan a colmar los negocios que pueblan sus calles. Cada 7 de octubre, Salsacate se viste de gala para dar inicio a sus fiestas patronales que consagran la bendición de la patrona del pueblo. El 9 de Julio es otra de las fechas en las que las calles de la localidad aceleran su ritmo al paso de los desfiles, las actividades deportivas y el aroma de la carne tendida a las brasas. En la última semana de enero, la sincera amistad de su gente, las artesanías y productos típicos se reúnen en la sentida Fiesta Regional del Maíz de la Pampa de Pocho.Desde Salsacate, las opciones para recorrer el Noroeste de Córdoba y el Valle de Traslasierras son múltiples. Así, con un corazón que palpita al compás de la tradición, esta bella localidad siempre nos espera, para que podamos introducirnos en sus historias de reminiscencias aborígenes y misterios fe, para que podamos adentrarnos en ese ancestral equilibrio que su gente mantiene con el entorno natural que la alberga.